Demandar comentarios ofensivos o difamatorios en las redes sociales ¿es posible?

Posted on 13 marzo, 2012

0


Las redes sociales como Facebook, Twitter y LinkedIn ofrecen sus plataformas para que los usuarios puedan relacionarse, compartir información, tener conversaciones interactivas…pero si un comentario es hiriente o corresponde a un hecho o acusación falsa también pueden dar pie a una demanda por difamación.
Esto no tiene porqué suceder pero es importante conocer los términos básicos para saber actuar en consecuencia si desgraciadamente nos sucede algo así. En primer lugar debemos poder distinguir dos tipos de difamaciones: los comentarios calumniosos, que son escritos y los estados difamatorios, que son hablados.
El abogado venezolano José Rafael Fariñas, se refiere a la difamación “como el acto de afirmar o divulgar respecto de un tercero un hecho que lo perjudique en su honor o reputación. Básicamente, divulgación de juicios ofensivos, delictuosos o inmorales ante varias personas separadas o reunidas que causan un menoscabo en el honor de la víctima”.
Y lo cierto es que en muchas ocasiones, estos comentarios ofensivos o mensajes difamatorios son vertidos o publicados a través de los estados de las redes sociales con el fin de perjudicar a terceros. Por ello vamos a destacar algunas pautas y consejos que podemos tener en cuenta y que pueden resultarnos realmente útiles si pretendemos recopilar información que pueda ayudarnos para actuar de forma correcta y en nuestra defensa si decidimos finalmente realizar una denuncia.
Guarda los comentarios hirientes
Es necesario que los comentarios hayan sido publicados. Con los comentarios online debería de ser suficiente pero pueden ser borrados fácilmente y por eso es necesario actuar rápido para poder conservarlos como prueba. Hay distintas formas de hacerlo, se pueden imprimir incluyendo la dirección Web, hora y fecha, se puede hacer un “pantallazo” y después imprimirlo o bien hacer una foto o un vídeo a la pantalla.
Si pretendemos que toda la información recabada pueda ser consideraba una prueba más que evidente y difícil de ser refutada, no es necesario actuar de forma apresurada. Cuantos más comentarios ofensivos, cuantas más pruebas podamos recopilar y de cuantas más evidencias podamos disponer mucho mejor.
Ahí quienes se ensañan en el tiempo de forma prolongada sin cesar en el empeño. Es importante no despertar sospechas sobre el difamador de que estamos recogiendo información sobre sus reacciones y comentarios difamatorios u ofensivos para utilizarlas en nuestra defensa y probar nuestra denuncia. En ocasiones esta labor puede prolongarse durante meses. Paciencia, el tiempo te dará la razón.
También podemos solicitar la colaboración de otros usuarios. Testigos indirectos que pueden también aportar igualmente pruebas fehacientes de este tipo de prácticas, ya que en ocasiones quienes realizan comentarios ofensivos lo hacen bloqueando su perfil al acceso a sus victimas para evitar que estas puedan defenderse, replicar o tener conocimiento de ello.
Tener pruebas que puedan probar la falsedad de los comentarios o mensajes difamatorios
Da igual cual sea su contenido o contexto, debe ser falso para que pueda considerarse difamación. Por ejemplo, si alguien te llama ‘evasor de impuestos’ para probarlo tendrías que mostrar tu declaración de la renta. Si se trata de una figura pública también habría que probar que se hizo con mala intención o premeditación.
Las injurias y difamaciones en las redes sociales, pueden repercutir o afectar a diferentes niveles; Profesional, laboral o personal, así como ser consideradas como faltas al hornor o la propia reputación e imagen de un persona u organismo.
Aguantar las ganas de contestar
Aquí también es aplicable el  dicho “la venganza es un plato que se sirve frío”. Sí podrías dar una respuesta inmediata y mordaz pero es mejor no hacerlo. Contestar en forma de réplica de igual modo, podría ser lo peor que pudiéramos hacer y además podría conllevar que recibiéramos otra demanda por la misma causa.
Es importante tener en cuenta que mostrarse de forma agresiva con los comentarios o utilizarlos con el fin de difamar a terceros, no sólo puede incurrir en un grave delito legal, sino que además de poder dañar la reputación de otro al hacerlo, podemos dañar nuestra propia reputación.
¿Donde denunciar?
Si consideramos disponer de las diferentes pruebas para ello y hemos decidido proceder con nuestra denuncia, podemos optar por recurrir a las diferentes herramientas que los sitios web como Google o redes sociales como Facebook ponen a disposición del usuario para este fin. Sin embargo, esta acción sólo puede conllevar a una penalización o cancelación de la cuenta del usuario difamador.
Suele recomendarse la vía legal como última opción, pero si consideramos que la causa o sus circunstancias lo requieren, podemos formalizar una denuncia en cualquier comisaría o cuerpo de seguridad del estado que pueda tramitarla por sus vías adecuadas. La denuncia será tramitada para su valoracioón y el en caso de que el juez considere que realmente se trate de un caso de difamación que pudiera ser probado o cuyos indicios son más que evidentes, citará a los imputados y, dependiendo del fallo, podría ordenar que se retire el comentario o que el denunciado se vea obligado a reparar los diferentes daños morales ocasionados.

Fuente: http://www.puromarketing.com

Anuncios
Posted in: Social Media